Les comparto una reflexión sobre las oportunidades y los problemas que nos pueden generar los nuevos y exponenciales avances en términos de IA y nuevas tecnologías y como impactan en la Educación y en el Turismo como actividades humanas.
Desafiar las actuales tendencias que no favorecen la reflexión y el potencial de nuestras capacidades como humanos y no auto suprimirnos gracias a las comodidades actuales.
Autor: Mag. Nicolás Raffo Menoni

Pelearse hoy contra el uso y la adopción de la IA y de los avances tecnológicos resulta una batalla pérdida, además de innecesaria.
Los avances seguirán y no dejarán de sorprendernos para bien y para mal.
El punto anterior generará nuevas situaciones, nuevas crisis, pero también nuevas oportunidades que deberemos ser capaces de aprovechar.
El problema no está en el uso o en el alcance de esos avances tecnológicos. El verdadero problema está en el qué vamos a hacer cómo humanos con esos avances.
¿Cómo nos vamos a plantar o posicionar para poder tener mejores chances de coexistir y potenciarnos junto a la IA y no contra ella?
¿Cómo haremos para que esos avances tecnológicos sean una herramienta más o si les daremos autonomía para que generen al ritmo de sus capacidades y potencialidades?
La respuesta sin dudas que no son fáciles y tampoco únicas.
Hay muchos aspectos que deben ser tenidos en cuenta, muchos de ellos que ya se han mencionado ampliamente en los pocos años en que se ha dado este boom y muchos otros que sin dudas aparecerán y que tal vez todavía no somos capaces de imaginarnos con las circunstancias y realidades actuales.
A modo de ayuda memoria, me gustaría mencionar algunas temáticas que ya están arriba de la mesa:
- Marcos jurídicos y legales necesarios.
- Discusiones que nos permitan consensuar marcos éticos en cuanto al uso de estas posibilidades técnicas.
- Derechos de autor de los contenidos generados.
- Ciberseguridad a nivel individual, organizacional, e incluso a nivel de países.
- Nuevas brechas digitales generadas (tener acceso, saber usarlas, poder comprarlas).
- Nuevas formas de poder y tecnofeudalismo.
- Nuevas formas y modismos de dependencia.
- Sesgos en la creación y capacitación de las nuevas inteligencias artificiales.
- Límites a otorgar o no a esos nuevos entes creadores.
- Necesidades y competencias de los humanos para interactuar con esta nueva realidad.
- Nuevos empleos y los que desaparecerán, los que serán sustituidos y los que serán reformulados.
¿Qué más?

A medida que pase el tiempo, serán otros los temas que se irán agregando.
Pasaremos de los denominados miedos iniciales, a una adopción más o menos generalizada y luego a nuevos horizontes futuros.
¿O no?
Porque lo que debe de quedar claro que este nuevo avance de la humanidad; esta nueva era de conocimientos es muy diferente a todas las anteriores.
Tiene algo de disruptivo, que no solo pasa por la potencia de estos avances, pasa por el posible hecho de que los humanos dejemos de avanzar en lo que respecta a nuestra capacidad de pensamiento y reflexión, debido a la comodidad que nos ofrecen estas nuevas tecnologías en lo que respecta a la comodidad de generar consultas, generar contenidos y en definitiva, hacernos todo más fácil.
También pasa por pensar y desmitificar la posible neutralidad de esos avances tecnológicos, que no son neutros para nada, obedecen a fuertes sesgos que afectan a sus respuestas. Sesgos económicos, de género, raciales, respecto a la discapacidad y muchos más…

¿Pero a qué costos?
Es real que si subordinamos nuestras capacidades a la comodidad de que un ente técnico haga por nosotros el trabajo que generalmente hicimos, perderemos en creatividad, en capacidad de generar nuevos conocimientos y en más.
La idea es hacer que estas nuevas oportunidades y disponibilidades nos permitan potenciar más nuestras capacidades, para ser mejores y no para ser más cómodos y reemplazables.

A nivel de educación ya se ven los desafíos de cómo lograr que los alumnos usen estas herramientas pero que puedan reflexionar y que puedan interpelar esas capacidades técnicas y no solo adoptarlas sin reflexionar al respecto.
Hay una amplia adopción por parte de los alumnos y los docentes tenemos el desafío de ver cómo vamos a incorporar estas herramientas para mejor, para que los alumnos puedan ser cada vez mejores y no que en cierta forma terminen siendo domesticados por las respuestas automáticas generadas por la IA.
Hoy un alumno puede hacer en minutos lo que antes llevaba horas; lo que no están siendo capaces de ver es que ese proceso de horas, les preparaba para el futuro, les obligaba a utilizar y a poner en práctica varias de las herramientas que disponen, en un ejercicio de ensayo y error que te permite crecer. Porque para aprender hay que equivocarse, hay que frustrarse, hay que probar caminos diferentes, hay que elegir entre varias opciones y mucho más.
Y lamentablemente, la mala noticia, es que esos procesos llevan tiempo y no admiten atajos.

Y volviendo a la cotidianeidad de nuestras vidas, la respuesta pasa por si realmente queremos automatizar todos sus aspectos o si realmente queremos marcar un nuevo camino y rumbo para la humanidad. Un camino que en lo personal creo que debe ser analizado con tiempo y con mucha reflexión para que realmente podamos rescatar y preservar las potencialidades que como humanos nos caracterizan.
Para ello sin dudas hay que analizar estas nuevas herramientas, perderles el miedo, entenderlas, confrontarlas en el buen sentido y darles un sentido en base a la posibilidad y necesidad humana y no en base a la comodidad.
Hay una diferencia en la frase anterior. Se habla de incorporar sí, pero no para suprimir, sino para generar nuevos horizontes. Horizontes humanos y con potencial tecnológico y no al revés.
Se hace necesario interpelar a los actuales sesgos que tienen estos nuevos modelos de IA que son creados y capacitados en base a las posibilidades, creencias y necesidades de grandes corporaciones e intereses globales que pueden diferir mucho de nuestras necesidades reales.
Esta situación está suficientemente documentada y analizada en el informe de la UNESCO publicado a fines del año 2021 y vuelto a analizar en el año 2024, sobre ética en el uso de la IA.
En esa carrera se hace más que nunca necesario establecer límites, marcos de referencia, establecer roles, derechos y obligaciones y mucho más.
Estamos a tiempo de hacerlo, pero el tiempo pasa y en la medida que no accionemos, estaremos cada vez más lejos y además parados ante un fenómeno que cada vez conoceremos menos, porque los avances son vertiginosos y seguirán con o sin nosotros.
Prepararse ya no es una opción; es una obligación y querer informarse y ser parte de la discusión es tomar cartas en el asunto.

El Turismo no es ajeno a esta realidad, porque la incorporación y la aparición de las nuevas potencialidades tecnológicas sacuden a toda la actividad. Una actividad que es intensiva en el uso de mano de obra humana, que son personas, y que deben poder subirse al tren de las competencias técnicas y digitales necesarias, de la capacitación necesaria para interactuar con estas tecnologías, pero también con el debido reconocimiento a la hora de pagar y valorar estas capacidades.
No es poca cosa en un sector de la actividad que se caracteriza por los sueldos bajos y además en muchos casos en condiciones de precariedad.
Está bien exigir nuevas competencias y nuevos perfiles a la hora de trabajar, pero también sería ideal y deseable que esas capacidades se valoren debidamente, ya que en caso contrario seguiremos asistiendo a escases de personas que quieran trabajar y dedicarse profesionalmente a una actividad que es hermosa y apasionante, pero que no valora de la forma debida a quienes establecen fuertemente el diferencial a la hora de brindar el servicio.

Como mencionaba al inicio, tenemos un montón de desafíos por abordar, pero también tenemos muchas oportunidades, que pasan por valorar el verdadero rol que los humanos queremos jugar en el uso y la adopción de la IA y los nuevos avances técnicos y no en que terminemos asistiendo a una domesticación de nuestras respuestas en base a las posibilidades de esos avances.

Referencias:
https://unesco.org/es/artificial-intelligence/recommendation-ethics
Autor
Para contactar a Mag. Nicolas Raffo o conocer más sobre su trabajo, puede escribirle a Nicoraffo74@gmail.com o por LinkedIn Nicolás Raffo Menoni
Nota
Las opiniones vertidas por los autores en esta sección, o en cualquier sector de esta página, son de exclusiva propiedad y responsabilidad de los mismos y no necesariamente reflejan la idea u opinión de Eventurismo.




