Vivimos tiempos intensos. La violencia, la desconfianza y la polarización parecen instalarse en todos los niveles de la sociedad. Ya no es solo una grieta política o ideológica: es emocional, relacional, cotidiana. Frente a esto, el coaching ontológico propone una herramienta poderosa y olvidada: ataraxia.
Autor; Jacobo Malowany – síganme en todas las redes sociales como @jacobomalowany
¿Qué es la ataraxia?
La palabra ataraxia proviene del griego y significa imperturbabilidad del alma, un estado de serenidad interior y equilibrio emocional. No se trata de indiferencia, sino de una paz profunda que nos permite actuar sin quedar atrapados en el miedo, el enojo o la ansiedad. ¿Qué significa filosóficamente?
En la filosofía helenística (siglos IV-I a.C.), especialmente en:
- Epicureísmo: La ataraxia es el objetivo final, junto con la aponía (ausencia de dolor físico). Se alcanza a través del placer moderado, la amistad y el conocimiento.
- Estoicismo: Aunque usan más el concepto de apatheia (ausencia de pasiones irracionales), comparten la idea de un alma que no se deja afectar por lo externo.
- Escepticismo pirrónico: La ataraxia es el resultado de suspender el juicio (epoché), al no afirmar ni negar nada, se alcanza la tranquilidad.
Ataraxia y coaching: un puente hacia el bienestar
Desde el coaching emocional, ataraxia se traduce en prácticas concretas que mejoran la calidad de vida:

- Aprender a regular las emociones.
- Salir del modo automático.
- Escuchar con empatía.
- Comunicar con claridad.
- Reconectar con el propósito.
Estos recursos no solo permiten transitar mejor los desafíos, sino que crean condiciones para una vida más consciente, más saludable y más plena.
¿Por qué es urgente hablar de esto hoy?
Porque cuando el conflicto social se intensifica, también lo hace el malestar individual. Y no puede haber paz social sin paz interior. La buena noticia es que el bienestar no es un privilegio: es una práctica que se aprende, se entrena y se comparte.
Cerrar la grieta desde adentro
El coaching ontológico invita a mirar la grieta que llevamos dentro: entre lo que queremos y lo que sostenemos, entre lo que somos y lo que mostramos. Cerrar esa distancia interior es el primer paso hacia relaciones más sanas, equipos más humanos y una sociedad más empática.
Calidad de vida: un acto cotidiano
Cultivar ataraxia no es aislarse, sino participar desde otro lugar. Es elegir cada día un modo de estar más presente, más sereno, más conectado. Es liderar con inteligencia emocional y diseñar una vida que no dependa del caos exterior.
Autor:
Para contactar a Jacobo Malowany o conocer más sobre su trabajo, puede escribirle a jmalowany@altagerencia.es. Su dedicación al turismo, la enseñanza y el coaching lo convierten en un profesional calificado en el panorama actual.
Nota:
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