El tema de la accesibilidad no es nuevo y se viene mencionando desde hace tiempo y haciendo hincapié en diferentes razones para trabajarlo, como ser la obligación moral y la normativa, la propia iniciativa y voluntad de quienes la trabajan y también porque es conveniente para todos y en especial para quienes la necesitan, ya que es una necesidad imperiosa a la hora de poder incorporarse plenamente a la sociedad en la que viven y así poder usufructuar de los derechos que ya están consagrados pero no garantizados.
Autor: Mag. Nicolás Raffo Menoni

A la hora de hacer las necesarias acciones en post de esa accesibilidad, hay diferentes barreras a la hora de actuar que pasan por lo económico, por lo estructural de las infraestructuras existentes, pero en la práctica, la principal barrera al día de hoy sigue siendo social y actitudinal.
Nadie se niega a reconocer que la plena inclusión es necesaria, pero a la hora de hacer, ahí comienzan los problemas y por diferentes razones asociadas a lo social. La falta de conocimientos, la falta de educación sobre el tema, el no saber qué hacer y cómo, pasa a ser una de las principales barreras.

Hace pocos días tuve la suerte de participar en un encuentro sobre la temática con panelistas locales e internacionales, donde se analizaban y presentaban las normativas existentes, y en un momento un reconocido operador del medio planteó que no sabía bien qué hacer, y otra persona le propuso que si no sabía, no importaba si lo que hiciese lo hacía con amor.
La buena voluntad vale, pero con una mirada paternalista y meramente asistencialista no vamos a solucionar el tema de la accesibilidad y de la inclusión.
Por ese comentario, lo del título de esta reflexión. El hacer con amor, es imprescindible para todo lo que se haga, si uno se siente apasionado y a gusto con lo que hace, sin dudas es fundamental y probablemente lo hará mejor, pero en el caso de la accesibilidad:
“Solo con amor no alcanza”.
Hay que saber lo que debe hacerse, cómo, por qué, dónde y cuándo, ya que la discapacidad es un tema muy amplio y diverso, y lo que para una persona puede servir, para otra probablemente no, incluso hablando de mismos tipos de discapacidad, cosa que ya hemos comentado anteriormente en forma sólida y amplia.
No todos los sordos o personas con discapacidad auditiva son iguales y necesitan lo mismo. Algo similar ocurre con las personas ciegas o con discapacidad visual. Igual con las personas con discapacidad motriz y también con las personas por ejemplo del espectro autista, que justamente la definición nos habla de un espectro, lo cual quiere decir un amplio abanico de opciones. Y así podríamos seguir mencionado casos y situaciones.

Para trabajar en y para la accesibilidad, hay que:
Y fundamental el comunicar adecuadamente, en los formatos, códigos y canales adecuados, porque en caso contrario puede no visibilizarse adecuadamente lo que hay.
Capacitarse y capacitar.
Disponer recursos y sostenerlos en el tiempo.
Consultar a los propios usuarios de esas acciones, pero no luego de implementadas las acciones, sino en la creación y diseño de esas acciones, que será el momento ideal.
Evaluar en forma permanente,
Corregir lo que salga mal.
Validar lo que funcione bien.
Contar con mecanismos de auditoría, pero también de incentivo para el desarrollo de la temática.
No podemos olvidarnos de hacer cumplir y fiscalizar el cumplimiento de las normas que ya están consagradas.
Aplicar las actuales posibilidades tecnológicas para mejorar la accesibilidad, pero sin olvidar también de la coexistencia de las soluciones análogas, lo cual nos permite incluir a más personas.

Todas las acciones anteriores se vinculan a lo social, a lo actitudinal de las personas que podrán hacer o no según sus posibilidades y responsabilidades. Por esa razón el incorporar el tema a nivel educativo, y sobre todo iniciando con las generaciones más jóvenes a nivel escolar y liceal, podremos hacia adelante contar con futuros ciudadanos que ya tendrán incorporada y sobre todo conocida la temática, lo cual sin duda facilitará todas las acciones que se quieran hacer.

Para eso se necesita una estrategia, una estrategia a nivel país, que con las condiciones que presenta Uruguay es bien posible, ya que contamos con un sistema educativo que está prácticamente universalizado para todos los jóvenes, y además tenemos el plan Ceibal, que nos permitiría en diferentes formatos poder llegar a estas nuevas generaciones que se están formando con los materiales adecuados.

Esa estrategia pasa por un diálogo colectivo previo, por una definición de contenidos necesarios a difundir, por capacitar a los docentes que difundirán la temática entre sus alumnos y sobre todo por una serie de objetivos bien establecidos y delimitados que nos permitan marcar un rumbo y sobre todo una hoja de ruta para ese camino.

El turismo, sin dudas se beneficiaría también de esas acciones, con sociedades más justas, formadas e inclusivas, y así los visitantes que vengan también se verán favorecidos y sobre todo podrán sentirse incluidos. Un público que sabemos que viaja generalmente acompañado y que no encuentra en muchos lugares las soluciones que necesitan para disfrutar de la actividad turística.
Estas acciones permitirán sin dudas poder establecer una ventaja competitiva sólida, pero por sobre todas las cosas genuinas, que puedan ser un verdadero sello de identidad nacional y como mencionamos, también muy rentable.

Pondremos en juego la real interdisciplinariedad de la actividad, con aportes que vendrán desde la educación, desde el diseño, la ingeniería, la arquitectura, el transporte, la comunicación y en definitiva toda la cadena de accesibilidad completa.
Sin olvidar que esa cadena será tan fuerte como su eslabón más débil, lo cual resalta la necesidad de la debida cohesión de esas acciones para que no terminen transformándose en islas de accesibilidad que ya hemos comentado en reflexiones anteriores.
Tenemos la oportunidad y la necesidad de hacerlo bien, y en esa tarea todos tenemos un lugar y sobre todo una responsabilidad que debemos asumir.
Seamos parte del cambio que queremos generar.
Autor
Para contactar a Mag. Nicolas Raffo o conocer más sobre su trabajo, puede escribirle a Nicoraffo74@gmail.com o por LinkedIn Nicolás Raffo Menoni
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